Fauna característica

Fauna característica del área protegida propuesta

La fauna que se registra en la Unidad de Montaña alberga un gran número de animales adaptados a condiciones desérticas que se desarrolla por debajo de los 3.500 m.s.n.m.

Las precipitaciones anuales no superan los 250 mm, con grandes oscilaciones térmicas, diarias y estacionales, baja humedad atmosférica, fuerte insolación y escasez de alimentos. Dichos factores generan condiciones de vida que obligan a los animales a desarrollar diversas
estrategias (morfológicas, fisiológicas, etológicas y ecológicas) para adecuarse a la rigurosidad del ambiente árido. Los principales problemas que deben enfrentar estos animales, son la obtención y conservación de agua y alimento, y la regulación de la temperatura corporal (Videla et al., 1997).

Entre los reptiles que habitan el área se puede mencionar algunos característicos como el matuasto (Pristidactylus scapulatus), el lagarto de cola espinuda (Phymaturus flagellifer) y las lagartijas (Liolaemus uspallatensis, Liolaemus ruibali, Liolaemus elongatus y, Homonota andicola).

Entre los ofidios, se encuentran la yarará ñata (Bothrops ammodytoides) y la culebra ratonera (Philodryas trilineatus), entre otros. Debido al clima árido de esta zona, no se encuentra una gran variedad de anfibios.

El sapo andino (Chaunus spinulosus) es una especie bien adaptada a las rigurosas condiciones climáticas de ambientes de altura, entre los 1.000 y 2.000 m.s.n.m. y comparte su área de distribución, a alturas menores, con el sapo común (Bufo arenarum).

En el grupo de las aves, se registran numerosas especies, particularmente en las quebradas y pampas de altura. Se destaca, por presentar gran tamaño y ser buen corredor, el ñandú petizo o choique (Pterocnemia pennata), que se desplaza en grupos. Otra especie característica de pastizales y praderas localizados entre los 2.000 y 3.000 m.s.n.m es el inambú silvador (Nothoprocta pentlandii).

Entre las rapaces, se destaca el cóndor andino (Vultur gryphus), el águila mora (Geranoaetus malanoleucus) y el aguilucho común (Buteo polyosoma). También forma parte del grupo de rapaces el cernícalo (Falco sparverius) y la lechuza de gran tamaño o ñacurutú (Bubo virginianus), que puede llegar a habitar hasta los 3.000 m.s.n.m. En bandadas se desplazan la catita serrana grande (Bolborhynchus aymara) y la palomita cordillerana (Metriopelia melanoptera). Varias especies de passeriformes completan la avifauna de montaña.

Entre las más comunes, se destacan el cabecita negra (Carduelis spp.), el yal amarillo (Phrygilus gayi) y el yal plomizo (Phrygilus unicolor). También se puede mencionar el gaucho serrano (Agriornis montana), el chingolo de la sierra (Zonotrichia capensis), el jilguero grande (Sicalis auriventris), la bandurrita pico recto (Upucerthia ruficauda), la caminera colorada (Geositta rufipenis), la remolinera castaña (Cinclodes atacamensis), el chorlo cabezón (Oreopholus ruficollis) y la agachona de collar (Thinocorus orbignyanus).

Habitan la región mamíferos muy adaptados al ambiente andino. Es habitual observar, en las Pampas de Altura como la de Paramillos, el guanaco (Lama guanicoe), el zorro colorado (Lycalopex culpaeus) y el puma (Puma concolor). El guanaco y el zorro colorado han sufrido una fuerte presión antrópica, que ha afectado su presencia en la zona montañosa.

No obstante, gracias a los esfuerzos de protección en la vecina “Reserva Villavicencio”, se ha detectado una tendencia a la recuperación de sus poblaciones. El zorro gris (Pseudalopex griseus) está más asociado al piedemonte. Entre los félidos, además del puma, habita el gato montés (Leopardus geoffroyi), especie que ha sufrido una intensa presión de cacería, debido al alto valor de su piel.

Entre los mustélidos, se encuentra el hurón menor (Galictis cuja) y el zorrino
común (Conepatus chinga). La valiosa diversidad que alberga este ambiente, se refleja también en la comunidad de roedores. Además del ratón andino (Abrothrix andinus) y el pericote panza gris (Phyllotis xanthopygus), habita el cuis chico (Microcavia australis); y por encima de los 1.800 m.s.n.m viven el chinchillón o vizcachón de la sierra (Lagidium viscacia) y la rata chinchilla (Abrocoma spp.). Un pequeño roedor excavador, típico de la región, es el tunduque o tuco-tuco (Ctenomys mendocinus). El tuco-tuco, es un animal solitario y territorial, y su vida transcurre mayormente bajo tierra.

Otra especie habitual en estos ambientes de altura, es la liebre europea (Lepus europaeus), que fue introducida a finales del siglo antepasado y habita todo el territorio argentino, hasta los 3.000 m.s.n.m.
Con respecto a los quirópteros, se registran dos especies: el murciélago
orejudo chico (Histiotus montanus) y el murciélago común (Myotis levis), ambos gregarios, nocturnos e insectívoros.

P A R A M I L L O S  d e  U S P A L L A T A  ( MENÉNDEZ – ROMANI – ZAVATTIERI) (c) 2010

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