Valoración histórica y científica

Geología del área de Paramillos de Uspallata.
Valoración histórica y científica.

La primera descripción geológica del área conocida como Agua de la Zorra, en “Paramillos de Uspallata”, fue la realizada detalladamente por Darwin, en 1835, como hemos señalado. Este científico interpretó la secuencia geológica que aflora en esta área, como de origen sedimentario y volcánico. En el mismo siglo, C.G.C. Burmeister (1858, 1861) estudió la constitución geológica de la Sierra de Uspallata.

Contribuciones posteriores sobre la geología de Paramillos, mencionadas en la literatura, son las referidas en la obra de Stelzner (1885 y 1892, Contribuciones a la Geología Argentina); y el aporte de G. Avé-Lallemant (1890, 1891), quien editó siete trabajos sobre la geología y la minería de Mendoza, y dos mapas geológicos (entre ellos, de la región de “Paramillos de Uspallata”).

Otros trabajos pioneros sobre el conocimiento de esta región, tanto desde el punto de vista geológico, como paleontológico, merecen destacarse: los de Geinitz (1876), Stappenbeck (1910), Du Toit (1927), Keidel (1983), Groeber (1939), Harrington (1941), Windhausen (1941), Rusconi (1938, 1941, 1948, 1957), Frenguelli (1948), Groeber y Stipanicic (1952), Römer (1960).

Los primeros naturalistas mendocinos, como Minoprio (1954), junto con el Prof. Manuel Tellechea y Carlos Rusconi, estudiaron esta región desde el punto de vista geológico y coleccionaron gran cantidad de fósiles; algunos de cuyos registros no se han vuelto a descubrir. Keidel (1921, 1949) y Bracaccini (1946) hicieron estudios pioneros de la geología de la Precordillera, que incluyen en detalle los de la región de Paramillos.

Entre los referidos a la geología de yacimientos y áreas mineralizadas de
Paramillos, se destacan muchos trabajos; entre ellos, los pioneros de Avé-Lallemant, en 1891. Las mineralizaciones metalíferas en vetas de los yacimientos del Distrito de “Paramillos de Uspallata”, corresponden a eventos magmáticos (intrusivos) del Período Terciario – y alojados en las rocas volcánicas del Triásico-, con edades comprendidas entre los 16 y 19 Millones de años, desarrolladas durante el ciclo Andino, con el levantamiento de la Cordillera de los Andes.

Rocas sedimentarias y volcánicas de edad triásica (245 a 205 Millones de años) afloran en la mayor parte del área de interés, entre la Cruz de Paramillos y el cerro Los Colorados.

Los eventos volcánicos acaecidos durante el Triásico en esta región, que son ejemplos únicos, incluyen volcanes en forma de mantos y diques de lavas (basaltos), como también depósitos de cenizas volcánicas, cuyos efectos produjeron el sepultamiento “en vida” de los grandes árboles, que conformaron el hoy conocido “Bosque de Darwin” .

Las unidades triásicas sedimentarias de origen fluvial y lacustre, albergan en esta área gran cantidad y diversidad de fósiles de floras y faunas, cuyos registros han sido publicados por numerosos especialistas, desde el siglo XVII -además del bosque descubierto por Darwin (1839a, b)- en la hoy conocida Formación Paramillos.

Entre 1937 y 1939, Carlos Rusconi también describió la secuencia geológica y los troncos del “Yacimiento Darwin” (1941, p. 83) y llevó un ejemplar al Museo de Ciencias Naturales de Mendoza, que aún se conserva en su colección. Recién en 1995, Mariana Brea realiza su tesis doctoral en la zona de “Paramillos de Uspallata”, y reconoce en esta área tres localidades fosilíferas, que denomina “El Sauce”, “Darwin” y “Bosque El Portezuelo” (Brea y Artabe, 1999; Brea et al., 2008), los cuales constituyen grupos de troncos fósiles in situ y en posición de vida.

En la Formación Los Colorados, del Triásico Superior (228 – 203 Millones de
años) que aflora en el cerro homónimo, se encuentran también restos de troncos de otro bosque fósil, que fuera hallado y descripto primeramente por E. Fossa Mancini (1941), y luego por C. Rusconi (1941). Artabe et al. (1999) estudiaron y clasificaron estos grandes troncos de gimnopermas, de la base del cerro Los Colorados, y los atribuyeron a Rhexoxylon brunoi.

La región de Paramillos de Uspallata concentra la mayor población de bosques fósiles de la Argentina. Su preservación es tal, que permite el estudio de la madera fósil a través del microscopio, ya que las estructuras orgánicas (tejidos leñosos) se conservan, a pesar de su reemplazo por minerales (permineralización).

Las faunas fósiles del Triásico de “Paramillos de Uspallata”, incluyen
invertebrados continentales (insectos y artrópodos bivalvos de agua dulce), preservados en la Formación Portezuelo Bayo. Los restos de vertebrados fósiles de esta área, corresponden a restos de reptiles y gran cantidad de peces (Geinitz, 1876; Rusconi, 1946 a 1956), provenientes de ambientes lacustres.

Estos yacimientos paleontológicos constituyen localidades mundialmente
conocidas, por numerosos trabajos científicos publicados en revistas internacionales. La diversidad, cantidad y estado de preservación de los fósiles de plantas y animales hallados, han permitido reconstruir parte de la historia geológica y de los organismos que habitaron nuestra provincia, en épocas pretéritas.

Estas riquezas deben ser resguardadas como patrimonio cultural, educativo, científico e histórico de la provincia de Mendoza y deben estar al alcance, no sólo de los científicos y especialistas, sino de toda la sociedad.

P A R A M I L L O S  d e  U S P A L L A T A  ( MENÉNDEZ – ROMANI – ZAVATTIERI) (c) 2010

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